TRADUCIR LA BIBLIA HOY: EL PROBLEMA DEL LENGUAJE INCLUSIVO Con este artículo y bajo el tema genérico de "traducir la Biblia hoy" iniciamos una serie encaminada a nuestros lectores acerca de aspectos distintos de la traducción de la Biblia. El primer tema que trataremos y que por su extensión dividiremos en dos partes, tendrá que ver con el uso del denominado "lenguaje inclusivo" en la traducción de la Biblia. ¡CUIDADO CON LAS TRADUCCIONES BIBLICAS! Recientemente la prensa anglosajona ha presentado a bombo y platillo, y por tanto rodeada de controversia, una nueva traducción de la Biblia en inglés publicada por Oxford University Press. Se trata de "The New Testament and Psalms, A New Inclusive Translation" (El Nuevo Testamento y Salmos, Una Nueva Traducción en Lenguaje Inclusivo) al cual nos referiremos como NIT. Es tal la polémica suscitada por dicha traducción que los medios de comunicación españoles, tanto la prensa escrita como la radio y la televisión, le dedicaron amplia cobertura. Y dicho sea de paso, pareciera que tuviéramos que rodear la Biblia de morbo y controversia para que ésta sea relevante a los medios de comunicación. UNA TRADUCCION INFIEL AL TEXTO ORIGINAL En realidad esta nueva traducción, NIT, no aporta demasiada novedad en el mundo anglosajón de las traducciones bíblicas excepto el hecho de haber ido mucho más lejos, demasiado lejos a nuestro juicio, que traducciones anteriores en el uso del "lenguaje inclusivo". Ha llegado hasta el extremo de incluir en labios de Jesús la expresión "Padre-Madre" cada vez que Jesús se refiere a Dios como Padre. Esto lo realiza con el fin de no ser sexista en la traducción, ya que Dios no es hombre o mujer sino que incluye a ambos pues según el texto bíblico, Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza, varón y hembra los creó (Gn.1, 26-27). Ahora bien, ¿Es legítimo este tipo de "traducción" en nombre del lenguaje inclusivo?. En este caso concreto los traductores del NIT han roto los principios por los que debe regirse una buena traducción y han modificado la Biblia según sus convicciones teológicas. Ciertamente esta traducción levanta serias dudas acerca de los principios empleados en la traducción y de la fidelidad al texto original. ¿QUÉ ES EL LENGUAJE INCLUSIVO? A principios de los años setenta, sensibilizados por el movimiento feminista que denuncia el trato discriminatorio de la mujer en las distintas esferas de la vida, los sociolingüistas consideran la necesidad de procurar no ser discriminatorios en el uso del lenguaje ya que éste corre por patrones paralelos a los comportamientos sociales y es relfejo de los mismos. Entonces comenzó a tomar cuerpo el concepto del "lenguaje inclusivo", es decir, utilizar formas formas que incluyan lo masculino y lo femenino y no utilizar formas masculinas para conceptos que incluyen a ambos géneros. Por ejemplo en castellano diremos "el ser humano" o "la humanidad" y no usaremos "el hombre" como genérico de la raza humana. Poco a poco el concepto del "lenguaje inclusivo" fue extendiéndose a otras esferas de relación social más allá del lenguaje masculino/femenino para referirse así a la utilización de terminología que no fuera discriminatoria por razón de enfermedad, clase social, etc. Hasta aquí es razonable y muy importante la consideración sociolingüística y por lo tanto el principio de "lenguaje inclusivo" debe ser un principio a tener en cuenta en el uso del lenguaje. Ahora bien ¿Hasta qué punto podemos utilizar este concepto cuando traducimos lo que otros han dicho y al mismo tiempo permanecer fieles a la intención del autor original? LENGUAJE INCLUSIVO Y TRADUCCION BIBLICA El principio de "lenguaje inclusivo" fue tenido en consideración por muchos biblistas quienes trataron de aplicarlo a las traducciones bíblicas, pero siempre con el fin de transmitir con mayor claridad el texto bíblico y por supuesto traduciendo fielmente el texto original. Así lo ha hecho la Sociedad Bíblica Americana en su traducción "Good News Bible" y en la más reciente "Contemporary English Version" que presentaremos en este número de "Palabra Viva". En castellano no tenemos ejemplos que podamos citar como traducciones en las que se haya aplicado este principio. No obstante veamos algunos ejemplos de lo que podría o no ser legítimo realizar en traducción bíblica teniendo en cuenta el principio de "lenguaje inclusivo" y aplicándolo al texto de "Reina-Valera". 1. En relación a hombres y mujeres Podría ser legítimo como traductores evitar el lenguaje sexista en las referencias generales a personas siempre que la referencia del texto bíblico sea claramente general. En ocasiones es difíl distinguir ya que por ejemplo en lengua griega el masculino, al igual que el castellano, incluye lo femenino en referencias generales. Sin embargo hay casos muy claros en los que sería aceptable: Evitar el término "hombre" u "hombres" y reemplazarlo por un colectivo como "persona" o "alguien" i.e. Mateo 16.26 dice: Porque ¿qué aprovechará al hombre... podría leerse así Porque ¿qué aprovechará a la persona, si ganare todo el mundo y perdiere su alma?. Evitar pronombres masculinos "uno" o "el" i.e. Mateo 12.30 dice: El que no es conmigo... podría leerse así Quien no es conmigo, contra mí: es..." En ninguno de los dos ejemplos anteriores se modifica el sentido del texto bíblico. Como hemos señalado, se trata de la peculariedad de la lengua en la que cuando hay masculino, el masculino incluye a los dos géneros. En este caso concreto conseguimos realizar una traducción "no sexista" y permanecemos fieles al texto original. Sin embargo esto no es tan fácil de identificar y no es posible aplicar este principio de modo uniforme, pues dado que en griego, en este caso y limitándonos a una traducción del Nuevo Testamento, el masculino es genérico, en ocasiones es muy difícil determinar objetivamente si el texto incluye lo femenino o no. En esos casos tomar una decisión en un sentido u otro y eliminar la ambigüedad del masculino genérico puede implicar una decisión interpretativa del texto bíblico que no sea legítima. Pues si bien es cierto que traducir es interpretar, también es cierto que se trata de interpretar el sentido original del texto y no de incluir nuestras posiciones teológicas en la traducción. En cualquier caso y a pesar de que en los ejemplos anteriores no se cambia el sentido original del texto, también podríamos preguntarnos hasta que punto no puede ser mejor mantener en la traducción siempre que sea posible el mismo estilo de lenguaje que el original. Ciertamente esta pregunta sería muy legítima, pero entonces tendrímos que preguntarnos qué es más importante, si mantener el estilo original (y en este caso los masculinos genéricos) o comunicar en nuestra lengua exactamente lo mismo que quisieron decir los autores originales. Dado que traducir es comunicar de una lengua a otra y dado que queremos comunicar con toda claridad el mensaje bíblico, en este caso quizá sería mejor optar por la claridad en la lengua receptora y, siguiendo el ejemplo, eliminar los masculinos genéricos. ADULTERAR EL TEXTO Lo que no es aceptable bajo ningún concepto es en nombre del lenguaje inclusivo adulterar el texto original e introducir el lenguaje genérico cuando no está claro que esa sea la intención del autor. En unos pocos casos los traductores del NIT han asumido que algunas expresiones no tenían género definido. En 1-a de Corintios 9.5 los traductores del NIT consideran que entre los apóstoles podrían haber mujeres, y que no sólo los hermanos de Jesús ocupaban posiciones de lideradgo sino también sus hermanas y que sus esposos las acompañaban. Con esta idea en mente han utilizado el término nutro equivalente en castellano a"cónyuge" y han introducido en el texto "las hermanas". Así traducido, nuestro texto de Reina Valera dice: ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? ahora este texto traducido al estilo del NIT diría en castellano: ¿No tenemos derecho de traer con nosotros un cónyuge creyente como también los otros apóstoles, y las hermanas y hermanos del Señor y Cefas? Ciertamente esto es inaceptable y no es traducir, sino intervenir en el texto. El sentido del texto original no incluye la posibilidad de que hubiera mujeres itinerantes líderes de la iglesia que fueran acompañadas de sus maridos. Aquí tenemos que decir algo básico sobre principios de traducción. Una cosa es traducir la Biblia y otra es Interpretarla. Si bien es legítimo considerar que pueda haber mujeres en el ministerio a partir de la exégesis del texto bíblico, esa es una opinión que yo puedo dar como alguien que lo traduce. No es legítimo para nadie que se estime un traductor hacer que el texto diga lo que son mis interpretaciones particulares por muy legítimas que estas sean. Los traductores del NIT han ido demasiado lejos y esta traducción no puede se recomendada a nadie y debe ser considerada infiel al texto original. JOSE LUIS ANDAVERT En una segunda parte de este artículo seguiremos considerando el uso del lenguaje inclusivo en la traducción bíblica y daremos más ejemplos de lo que no debe hacerse a la luz del NIT. José Luis Andavert Licenciado y Master en Teología. Pastor y Profesor de Nuevo Testamento y Misionología. Actualmente Director de la Sociedad Bíblica de España.
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